"Es por la misericordia de Jehová que no somos consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad." Lamentaciones 3:22-23 (RV1909)

La misericordia es una palabra que casi todos conocemos, aunque nunca hayamos abierto la Biblia. Aparece en el "Señor, ten piedad" de la misa, en las obras de misericordia que muchos aprendieron en el catecismo y en el canto "Grande es tu fidelidad", que se entona en iglesias evangélicas de toda América Latina. Pero, justamente por ser tan común, suele quedarse en algo vago: una mezcla de lástima, bondad y perdón.

En la Biblia, la misericordia tiene contornos muy claros. Es una de las primeras cosas que Dios dice de sí mismo, llena las oraciones desesperadas de los Salmos y de los Evangelios, y Jesús la pone en el centro de lo que significa seguirlo. Entender qué es cambia la manera de ver a Dios, la propia culpa y a las personas que nos rodean.

En este estudio vas a ver el sentido de las palabras hebreas y griegas que se traducen como misericordia, cómo aparece en el carácter de Dios y en la vida de Jesús, cómo se relaciona con la justicia y con el dolor, y qué significa ser misericordioso hoy. Si quieres empezar por el cuadro más amplio, lee también qué es el amor de Dios, porque la misericordia es una de las formas más concretas de ese amor.

La respuesta corta: qué es la misericordia

En la Biblia, la misericordia es el amor de Dios que se inclina hacia quien está en miseria, culpa o sufrimiento y actúa para socorrerlo. No es solo un sentimiento: es compasión que se mueve. Dios se presenta como "Jehová, Jehová, fuerte, misericordioso, y piadoso; tardo para la ira" (Éxodo 34:6), y la palabra hebrea más usada para esto, rachamim, viene de rechem, vientre materno. Es el amor entrañable de una madre por su hijo. Jesús pide a los suyos el mismo camino: "Sed pues misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso" (Lucas 6:36).

La propia palabra en español ayuda. Misericordia viene del latín misericordia, que une miser (el desdichado, el miserable) y cor (corazón). Es el corazón que se vuelve hacia el miserable. La Biblia añade un detalle decisivo: la mayoría de las veces, quien está en miseria no es inocente. La misericordia de Dios alcanza también al culpable.

Por eso, en la Escritura, la misericordia suele ir de la mano del perdón, la paciencia y la fidelidad. No ignora el problema; va hacia él. En las secciones siguientes, cada una de esas facetas aparece en un texto concreto.

Las palabras de la Biblia para misericordia

Las traducciones al español usan "misericordia", "compasión", "piedad" y "benignidad" para varias palabras distintas del hebreo y del griego. Conocer las principales ayuda a captar matices que se pierden en la traducción.

  • Rachamim (hebreo): amor de entrañas

    Viene de rechem, vientre materno. Es la palabra de Isaías 49:15: "¿Olvidaráse la mujer de lo que parió, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque se olviden ellas, yo no me olvidaré de ti." El adjetivo rachum, "misericordioso", se usa en la Biblia casi solo para Dios.

  • Hesed (hebreo): amor leal

    Es el amor fiel del pacto, que no se rinde. La Reina-Valera lo traduce casi siempre como "misericordia", como en el estribillo del Salmo 136: "Porque para siempre es su misericordia". Cuando la Biblia habla de misericordia, hesed recuerda que es constante, no un impulso pasajero.

  • Eleos (griego): compasión que ayuda

    Es la palabra de "Bienaventurados los misericordiosos" (Mateo 5:7) y del clamor "ten misericordia de mí". La traducción griega del Antiguo Testamento usó eleos muchas veces para traducir hesed, uniendo así los dos Testamentos.

  • Splanchnizomai (griego): conmoverse por dentro

    Viene de splanchna, las entrañas. La Reina-Valera lo traduce como "tuvo compasión" o "fue movido a misericordia". En los Evangelios describe casi siempre a Jesús, y en las parábolas aparece en el padre del hijo pródigo y en el buen samaritano.

Juntas, estas palabras dibujan un retrato coherente. La misericordia bíblica nace de adentro, como el amor de una madre (rachamim); es fiel y duradera (hesed); y se convierte en ayuda real (eleos), muchas veces después de un nudo en el estómago ante el sufrimiento del otro (splanchnizomai).

Moisés pidió ver la gloria de Dios.

La respuesta empezó con la palabra misericordioso.

La misericordia en el carácter de Dios

En Éxodo 33, justo después del becerro de oro, Moisés pide: "Ruégote que me muestres tu gloria". Dios responde pasando delante de él y proclamando su propio nombre: "Jehová, Jehová, fuerte, misericordioso, y piadoso; tardo para la ira, y grande en benignidad y verdad; Que guarda la misericordia en millares, que perdona la iniquidad, la rebelión, y el pecado" (Éxodo 34:6-7).

El contexto hace la frase todavía más fuerte. Israel acababa de romper el pacto, y lo primero que Dios dice de sí mismo no es "soy justo" ni "soy poderoso", sino "soy misericordioso". Esta declaración se convirtió en una especie de credo del Antiguo Testamento. Se repite en Nehemías 9:17, en el Salmo 86:15, en el Salmo 103:8, en el Salmo 145:8, en Joel 2:13 y en Jonás 4:2. Para conocer los demás atributos que la Biblia revela, mira quién es Dios según la Biblia.

El Salmo 103 explica esta misericordia con imágenes cotidianas. "No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades; Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados" (Salmo 103:10). "Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Jehová de los que le temen. Porque él conoce nuestra condición; Acuérdase que somos polvo" (Salmo 103:13-14). Dios es misericordioso porque conoce nuestra fragilidad y no la usa contra nosotros.

Miqueas cierra su libro con el mismo asombro: "¿Qué Dios como tú, que perdonas la maldad, y olvidas el pecado del resto de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque es amador de misericordia. El tornará, él tendrá misericordia de nosotros; él sujetará nuestras iniquidades, y echará en los profundos de la mar todos nuestros pecados" (Miqueas 7:18-19). Dios no concede la misericordia a regañadientes. Él la ama.

Hay también un pariente cercano que vale la pena mencionar. Hebreos 4:16 invita: "Lleguémonos pues confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia, y hallar gracia para el oportuno socorro". Misericordia y gracia aparecen juntas en muchos textos, pero no son sinónimos. La diferencia entre ambas la explicamos en nuestro estudio sobre la gracia de Dios en la Biblia; aquí el enfoque se queda en la misericordia.

Jonás: cuando la misericordia incomoda

El libro de Jonás es quizá el retrato más honesto de la misericordia en la Biblia, porque muestra a alguien a quien no le gustó. Dios envía a Jonás a predicar en Nínive, capital de Asiria, el imperio más cruel de la época. Jonás huye. Después de muchas vueltas, por fin predica, la ciudad se arrepiente y Dios "arrepintióse del mal que había dicho les había de hacer, y no lo hizo" (Jonás 3:10).

La reacción de Jonás sorprende. Se enoja y explica por qué había huido: "porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo a enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal" (Jonás 4:2). Jonás cita el credo de Éxodo 34 como si fuera una queja. Quería misericordia para Israel, no para sus enemigos.

El libro termina con una pregunta de Dios que queda sin respuesta: "¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella grande ciudad donde hay más de ciento y veinte mil personas que no conocen su mano derecha ni su mano izquierda, y muchos animales?" (Jonás 4:11). La pregunta también va dirigida al lector. La misericordia de Dios suele ser más grande que nuestra disposición a verla alcanzar a ciertas personas.

En el Antiguo Testamento, la misericordia se proclama.

En los Evangelios, camina por los caminos de Galilea.

La misericordia de Jesús en los Evangelios

Los Evangelios muestran a Jesús movido por la compasión una y otra vez. "Y viendo las gentes, tuvo compasión de ellas; porque estaban derramadas y esparcidas como ovejas que no tienen pastor" (Mateo 9:36). La compasión venía primero: Él veía, sentía y luego enseñaba, sanaba y alimentaba.

El clamor "ten misericordia de mí" se repite en labios de personas muy distintas. El ciego Bartimeo, junto al camino de Jericó: "Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí" (Marcos 10:47). La mujer cananea, extranjera, por su hija (Mateo 15:22). Los diez leprosos, desde lejos: "Jesús, Maestro, ten misericordia de nosotros" (Lucas 17:13). Ninguno presentó méritos. Todos apelaron al carácter de Jesús, y Él respondió.

Jesús también usó la misericordia para confrontar a los religiosos. Cuando lo criticaron por comer con publicanos y pecadores, citó al profeta Oseas: "Andad pues, y aprended qué cosa es: Misericordia quiero, y no sacrificio: porque no he venido a llamar justos, sino pecadores a arrepentimiento" (Mateo 9:13). Más tarde reprendió a los fariseos por dejar "lo que es lo más grave de la ley, es a saber, el juicio y la misericordia y la fe" (Mateo 23:23).

Y dos de sus parábolas más conocidas giran en torno a esta palabra. En la del hijo pródigo, el padre ve al hijo de lejos, "y fue movido a misericordia, y corrió, y echóse sobre su cuello, y besóle" (Lucas 15:20). En la del fariseo y el publicano, quien vuelve a casa justificado es el hombre que, golpeándose el pecho, solo pudo pedir a Dios que tuviera piedad de él, pecador (Lucas 18:13). Para conocer mejor a Jesús, lee quién es Jesucristo.

Misericordia y justicia: ¿Dios cierra los ojos ante el pecado?

Una duda común es si la misericordia de Dios anula su justicia. La Biblia responde que no. El mismo texto que proclama al Dios "misericordioso, y piadoso" continúa diciendo que "de ningún modo justificará al malvado" (Éxodo 34:7). Dios no finge que el mal no ocurrió. La misericordia no es indiferencia moral.

Lo que la Biblia muestra es que la misericordia de Dios abre un camino de regreso. "El que encubre sus pecados, no prosperará: Mas el que los confiesa y se aparta, alcanzará misericordia" (Proverbios 28:13). Fue el camino de David en el Salmo 51, que empieza así: "Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia: Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones". Si quieres dar ese paso, mira cómo pedir perdón a Dios y entiende qué es el arrepentimiento bíblico.

El Salmo 85 describe ese encuentro de forma poética: "La misericordia y la verdad se encontraron: La justicia y la paz se besaron" (Salmo 85:10). La fe cristiana ve en la cruz de Cristo el lugar donde eso sucede por completo: el pecado se toma en serio y, al mismo tiempo, el pecador es recibido. Pablo dice que Dios, "no por obras de justicia que nosotros habíamos hecho, mas por su misericordia nos salvó" (Tito 3:5). El tema de la salvación se desarrolla en qué es la salvación según la Biblia.

Misericordia en medio del dolor: Lamentaciones 3

El versículo más famoso sobre la misericordia no se escribió en un buen día. Lamentaciones, atribuido tradicionalmente a Jeremías, es un conjunto de poemas de duelo por Jerusalén, destruida por los babilonios. El libro empieza así: "¡Como está sentada sola la ciudad populosa!" (Lamentaciones 1:1). El templo estaba en ruinas y el pueblo, en el exilio.

En el capítulo 3 el poeta describe su dolor sin rodeos: "Acuérdate de mi aflicción y de mi abatimiento, del ajenjo y de la hiel" (Lamentaciones 3:19). Y entonces llega el giro: "Esto reduciré a mi corazón, por lo cual esperaré. Es por la misericordia de Jehová que no somos consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad" (Lamentaciones 3:21-23).

Su esperanza no viene de que las circunstancias hayan cambiado. No cambiaron. Viene de recordar quién es Dios. Y el texto añade: "Antes si afligiere, también se compadecerá según la multitud de sus misericordias. Porque no aflige ni congoja de su corazón a los hijos de los hombres" (Lamentaciones 3:32-33). Si estás atravesando un tiempo de sufrimiento, el estudio ¿por qué Dios permite el sufrimiento? profundiza en esa pregunta, y los versículos sobre la esperanza pueden acompañarte en el camino.

Pablo llama a Dios "el Padre de misericordias, y el Dios de toda consolación, El cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquiera angustia" (2 Corintios 1:3-4). La misericordia recibida en el dolor suele convertirse, con el tiempo, en misericordia ofrecida a quien sufre.

Quien recibe misericordia no sigue igual.

Jesús esperaba que la pasara a otros.

"Bienaventurados los misericordiosos": cómo practicar la misericordia

En el Sermón del Monte, Jesús dice: "Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzarán misericordia" (Mateo 5:7). Y en Lucas lo resume: "Sed pues misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso" (Lucas 6:36). La misericordia no es solo algo que se recibe; es una manera de vivir. Algunos caminos prácticos aparecen con claridad en el texto bíblico:

  • Detenerse ante quien sufre

    En la parábola del buen samaritano, el sacerdote y el levita pasan de largo. El samaritano, "viéndole, fue movido a misericordia" y cuidó del herido. Cuando Jesús pregunta quién fue el prójimo, la respuesta es: "El que usó con él de misericordia". Y Jesús concluye: "Ve, y haz tú lo mismo" (Lucas 10:33-37).

  • Perdonar como fuiste perdonado

    En la parábola del siervo que no perdonó, el rey reclama: "¿No te convenía también a ti tener misericordia de tu consiervo, como también yo tuve misericordia de ti?" (Mateo 18:33). Perdonar no es fácil, y no significa fingir que nada pasó; muchas veces es un proceso que empieza por llevar la herida a Dios en oración.

  • Atender necesidades concretas

    En Mateo 25, Jesús se identifica con los necesitados: "Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fuí huésped, y me recogisteis; Desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la cárcel, y vinisteis a mí" (Mateo 25:35-36). La tradición católica llama a estos gestos obras de misericordia.

  • Juzgar con misericordia

    Santiago advierte: "Porque juicio sin misericordia será hecho con aquel que no hiciere misericordia: y la misericordia se gloría contra el juicio" (Santiago 2:13). Esto no pide renunciar a la verdad, sino que la dureza no sea la primera respuesta.

  • Unir misericordia y justicia

    Miqueas resume lo que Dios pide: "solamente hacer juicio, y amar misericordia, y humillarte para andar con tu Dios" (Miqueas 6:8). La misericordia bíblica no es sentimentalismo; camina junto a lo que es justo.

El orden importa. Jesús no pide misericordia a quien nunca la recibió. Primero viene la misericordia de Dios, después la nuestra. Quien recuerda cuánto se le ha perdonado tiene más facilidad para perdonar.

La misericordia en la fe de América Latina

La palabra está tan presente en nuestra cultura que no siempre se nota su origen bíblico. En la misa, la comunidad reza "Señor, ten piedad", eco directo del clamor de los ciegos y leprosos de los Evangelios. Muchos aprendieron en el catecismo las catorce obras de misericordia, siete corporales y siete espirituales, y las primeras salen casi palabra por palabra de Mateo 25. La devoción a la Divina Misericordia, ligada a santa Faustina Kowalska, se celebra el segundo domingo de Pascua y está muy extendida en el continente.

Entre los evangélicos, el himno "Grande es tu fidelidad", basado en Lamentaciones 3, es uno de los más cantados, y la oración del publicano es la imagen clásica de quien se acerca a Dios sin pretensiones. Las tradiciones lo expresan de formas distintas, pero todas apuntan al mismo Dios misericordioso.

Si sientes que fallaste demasiado para ser alcanzado, recuerda por qué Dios te ama aun así. Y si quieres un versículo y una oración para hoy, usa el generador de versículos y oraciones de la página de inicio.

Resumen rápido

  • ❤️Definición: la misericordia es el amor de Dios que se inclina hacia quien está en miseria o culpa y actúa para socorrerlo
  • 🤱Rachamim: viene de "vientre materno"; es amor entrañable, como el de una madre (Isaías 49:15)
  • 📜Carácter de Dios: "misericordioso, y piadoso; tardo para la ira" (Éxodo 34:6)
  • 🐋Jonás: la misericordia de Dios alcanza incluso a los enemigos, y eso puede incomodar
  • ✝️Jesús: movido a compasión, respondió a todos los que clamaron "ten misericordia de mí"
  • ⚖️Justicia: la misericordia no ignora el pecado; abre el camino de regreso (Proverbios 28:13)
  • 🌅En el dolor: las misericordias de Jehová "Nuevas son cada mañana" (Lamentaciones 3:23)
  • 🤝Práctica: "Sed pues misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso" (Lucas 6:36)